sábado, 25 de marzo de 2017

HIDROFOBIA: La corta y poderosa vida de Pescado Rabioso



Como bien señala Eduardo Berti en su brillante libro dedicado a Spinetta Crónicas e Iluminaciones-, "Cansado" era la primera palabra del primer tema del primer disco de Pescado Rabioso (Desatormentándonos, 1972). Esto no ocurrió por casualidad, ya que, esta producción suponía un viraje extremo en la carrera de Luis Alberto Spinetta, abandonando el lirismo de Almendra para pasarse, de lleno, al hard rock crudo, con influencias que iban de Led Zeppelin a los grupos del blues rock de la época.

En sus inicios, Pescado Rabioso estaba formado por Spinetta (guitarra y voz), Black Amaya (batería) y el Bocón Frascino (en bajo); un auténtico power trío (como Cream o The Jimi Hendrix Experience). Esta sería la formación que grabaría el primer álbum de Pescado, una producción muy rockera y dinámica, que además incluía la poética del mejor Spinetta. Sin embargo, esta tendencia de Luis por expandirse más en el hard rock ya había comenzado a manifestarse antes, en algunos temas del segundo disco de Almendra. Luego de la separación de este grupo, Spinetta llamaría a Pappo para que éste aporte sus potentes solos -y algunas de sus composiciones- en su primer álbum solista intitulado Spinettalandia; antes de emprender un viaje al continente europeo durante 1971. Ya de vuelta en Argentina, Spinetta se aboca a la composición de los temas que formarían parte del potente repertorio de Pescado Rabioso. Spinetta definiría a esta nueva etapa de búsqueda musical como un "vómito", la acción necesaria para luego alcanzar el alivio, como aquel que sucede al malestar estomacal: "A mi regreso de Europa no sabía si iba a formar un grupo o no, pero de movida lo bauticé. Uno de los primeros nombres que se me ocurrieron fue Pescado Rabioso, aunque en un principio lo deseché porque pensé que era muy complicado. El nombre, en realidad, corresponde a una contradicción entre un perro rabioso y un pescado. Funciona como una paradoja. Hay otros animales que también enferman de rabia, desde el hombre hasta el gato, ¿pero cómo podría un pez contagiarse la hidrofobia?"

FASE UNO: MIXTURANDO LA POESÍA CON EL TRUENO

Desartormentándonos abría, como decíamos antes, con el BLUES DE CRIS. Un potente rock, en donde Spinetta le canta a su primer amor (Cristina Bustamante), la misma musa que inspiró la composición de temas como "Muchacha, Ojos De Papel" o "Para Ir"; la diferencia radica en que aquí ya no tenemos unos versos inspirados en el amor hacía esta chica, sino un manifiesto nervioso, doloroso y urgente, que refiere en forma directa a la ruptura de esta relación. La letra no deja lugar a dudas al expresar el dolor del autor: "Cansado de gritar por Cris (...), atado a mi destino, al borde del camino. Sus ojos, al final olvidaré." Según Spinetta, estas líricas tenían que ver con que "cuando un amor se quiebra en el aire la herida es imperecedera, como un estigma. Por eso, para olvidar a una persona de la cual uno está o estuvo enamorado se requiere de cierta impecabilidad, porque si no uno se convierte en un tarado, un paralizado. Yo estuve a punto de convertirme en algo así, de no haberme encontrado con amigos que me ayudaron. Porque hay algo pasional en mí, por lo cual yo moría cuando mis relaciones amorosas llegaban a su fin". Seguramente por eso el "Blues de Cris" quizá sea uno de los mejores temas de la historia del rock argentino.

El segundo tema de esta producción era EL JARDINERO (Temprano Amaneció), una demencial historia surrealista que narraba la “tragedia” de un jardinero al que atacan unas voraces hormigas asesinas; en otra potente página musical, casi de proto-punk. Por el contrario, en DULCE 3 NOCTURNO el trío se tomaba un breve respiro, entre tanto hard rock, en éste que quizás sea el momento más delicado del disco; una composición de carácter casi acústico, cantada a dúo por Spinetta y Frascino; su título refería al momento de la composición del propio tema que, como explicó el propio Spinetta, se dio "a la luz de las velas. Por eso era dulce, 3 (por el trío) y "nocturno" (por la noche y las velas...)".

Seguía EL MONSTRUO DE LA LAGUNA (¡gran tema, gran!), también pleno de locura desatada, es otro ejemplo del mejor rock pesado y surrealista, que relataba la historia de un ser monstruoso, comparable a la mitológica bestia del lago Ness. Luego, el primer disco de Pescado Rabioso concluía con el extenso SERPIENTE VIAJA POR LA SAL, un tema casi de rock progresivo, en donde el grupo desarrollaba una extensa improvisación musical y lírica de gran envergadura, en donde se destacaba la labor de Carlos Cutaia en órgano –más tarde, luego de esta participación, Cutaia sería reclutado como tecladista fijo del grupo-. La edición actual en CD de Desatormentándonos también contiene (como bonus tracks) tres temas que originalmente habían sido editados como simples: ME GUSTA ESE TAJO, un blues eminentemente "machista", con una letra que da cuenta del típico levante ocasional hacia una dama a la que ayer se conoció y a la que hoy se quiere "invitar a dormir". Con el tiempo, "Me gusta ese tajo" se convertiría en uno de los mayores clásicos del rock argentino. Según Spinetta: "Yo adopté la palabra tajo porque Black (Amaya) y el Bocón (Frascino) hablaban así. Pero, ojo: ellos no se referían a la "cachocha", como todos piensan, sino a la cola. Es el culo, el "tajito". Aunque la compuse yo, luego de un reclamo de ambos les concedí la coautoría, porque es justo. Yo vivía una vida distinta; no iba, como ellos, a los boliches de Ramos Mejía a levantar tajitos, pero juntarme con gente que tocaba así, agresivo, me encantaba." Mientras que DESPIERTATE NENA era un soberbio tema, cantado por David Lebón (reemplazante de Frascino en el bajo), pero compuesto por Spinetta. "Despiértate Nena" era otro potente rock repleto de imágenes, intuiciones y ensoñaciones spinettianas de gran nivel lírico. Según Luis esta canción hacía referencia a "que la nena debe asumir un mundo, debe subirse a un rayo, debe tomar en cuenta su relación erótica con la naturaleza, y el rayo también se despierta para subirla a ella. Quizás todo esto gire en torno de la maternidad. Así veras lo bueno y dulce que es amar´ entra en el rango de la procreación. Es asumir para sí misma lo femenino del mundo". Concluyendo con estos bonus tracks tenemos a POST CRUCIFIXION, una genial incursión rockera, y uno de los temas más importante del rock argentino de todas las épocas, cantado en forma soberbia por Spinetta, contiene un potentes riffs pentatónicos (interpretados a dúo por órgano y guitarra) y una letra impresionante. "Post Crucifixión" fue, además, casi el testamento musical de Pescado Rabioso, ya que, poco después de ser editado este tema el grupo se separó. En resumen, Desatormentándonos es un disco esencial para acercarse al mejor hard rock argentino de principios de los 70.

FASE DOS, CUANDO EL TRIÓ SE VUELVE CUARTETO…

Como decíamos antes, el bajista Osvaldo 'Bocón' Frascino abandonó al grupo luego de la edición de su primer disco, y es reemplazado por David Lebón, quién venía de tocar la batería en Color Humano. Así, Lebón se sumaba al también recién incorporado Carlos Cutaia. Con esta nueva formación como cuarteto, Pescado Rabioso se abocó, entre noviembre de 1972 y febrero de 1973, a la grabación de su segundo álbum (doble) intitulado Pescado 2. Este sería un gran avance en la música del grupo, no sólo porque la calidad instrumental aumentó con la inclusión de Lebón y Cutaia, sino porque además crecería la variedad musical del grupo, que ya no se concentraba en el hard rock psicodélico de Desartormentándonos, sino también, pasaba a incluir un conjunto ecléctico de canciones de excelentes contrastes. Según Spinetta esto se debió a que "si el primer disco de Almendra fue dulce y el segundo agresivo, en Pescado Rabioso sucedió lo contrario. Traté de "almendrizar" el sonido. (Luego) con Invisible llegué a un equilibrio entre ambos mundos".

Pescado 2 abría con PANADERO ENSOÑADO, casi un chiste musical -y vocal- elucubrado por Spinetta y Lebón, quienes realizaban todo tipos de ruidos y chistidos. Luego llegaba INICIADO DEL ALBA, el primer gran tema del álbum; una auténtica gema spinettiana, que incluía un par de cambios rítmicos y versos muy atractivos. Por su parte, POSEÍDO DEL ALBA era un soberbio despliegue lírico, lleno de lucidez, y un montón de referencias e imágenes oníricas que se hacen presentes en medio de una soberbia unión mágica entre letra y música. Otro gran momento del disco era COMO EL VIENTO VOY A VER, un sentido blues en el que Spinetta volvía a elegir como tema de inspiración al desamor o, mejor dicho, al final del amor –con el paso del tiempo, esta canción se volvería en un clásico del repertorio del Flaco. VIAJERO NACIENDO era un tema menor, no tan elaborado como los anteriores, pero que no desentona en el contexto del disco. 

Ilustración: Gerardo Basabe (www.gerardobasabe77.blogspot.com)
Otro momento importante de Pescado 2 fue MAÑANA O PASADO (que en SADAIC figura registrado como "Hola Dulce Viento"), porque este fue el primer tema compuesto por David Lebón; y, aunque quizás ésta no sea una canción superlativa tampoco está mal, porque sus características folk la emparentan al material de artistas como Neil Young. Además, "Mañana o Pasado", anticipa en cierta forma lo que sería el repertorio del “Ruso" en su carrera solista, que comenzaría con su superlativo primer álbum homónimo de 1974. Volviendo a Pescado 2, también incluía el inefable NENA BOBA, otro gran rock en el cual Spinetta demostraba un malevo sentido del humor retratando la histeria y previsibilidad de algunas mujeres -un tanto "huecas", hay que decirlo- con las que siempre "pasaba lo mismo". La leyenda cuenta que la letra está dedicada a la primera mujer de Lebón, Liliana Lagardé

Por su lado, MADRE SELVA era otra cosa, un hermoso tema que contenía un clima musical casi floydiano -en especial, por su parte media que recuerda al tema "El Desayuno psicodélico De Alan", del álbum Atom Heart Mother (1971)-. Por otro lado, también en "Madre Selva" se destacaba la performance de Carlos Cutaia en el órgano Hammond. PETERIBI era una impresionante mixtura de rock progresivo y hard rock, en donde Cutaia también realizaba una labor espectacular en piano, realizando cambios melódicos y rítmicos que anticipaban lo que sería su labor posterior -junto a Charly García- en La Máquina De Hacer Pájaros

SEÑORITA era una breve página instrumental, sin demasiado para destacar, que servía como interludio, antes de que llegue... CREDULIDAD, una de las mejores canciones de Spinetta de todas las épocas; brillante tema acústico que, según Luis, también "habla de la impecabilidad que debe existir para sobrepasar los mares afectivos". A pesar de estos rasgos líricos la canción no se salvó de la irracionalidad de la censura, al ser prohibida su difusión por la insólita creencia de que su letra -en la parte que dice "las uvas viejas de un amor, en el placard"- hacía referencia a los testículos (!!!). HOLA, PEQUEÑO SER era un gran tema de inspiración rockera, que desembocaba en una larga improvisación instrumental. Este tema iba acompañado (en el cuadernillo adjunto al disco) por un texto que decía: "Aquí se habla de parar todo tipo de drogas (...) en el momento en que desvían la mente lúcida ya se tornan parte de lo reaccionario". Sin embargo, algunos sectores del público y la crítica invalidaban ese mensaje en contra de las drogas por parte de Spinetta, diciendo que éste se drogaba y que, por lo tanto, no podía decirle a otro: "si tu mente se escapa tenés que parar"; sin embargo para Luis -según declaraciones suyas posteriores- los que lo criticaban, "son aquellos para los que se debe predicar con el ejemplo. Nunca hubo en mí semejante intención moralizadora. Yo no predico; yo vivo y lo hago con un convencimiento. Por eso cuando, después en "Todas las Hojas Son del Viento", digo cuídalo de drogas, en realidad estoy diciendo: Cuídalo de tu propia droga. Todos los que pudimos salir de la mano pesada y mirar hacia atrás siempre concluimos que nuestros padres, la sociedad, Hitler, la bomba atómica, la Iglesia... todo eso nos llevó a consumir drogas, y ésa fue nuestra forma de relacionarnos con el mundo". 

Así llegábamos a la última parte de este disco doble que incluía MI ESPÍRITU SE FUE, otro brillante tema con una lírica onírica y surrealista; SOMBRA DE LA NOCHE NEGRA, un potente tema casi heavy, compuesto por Black Amaya; LA CEREZA DEL ZAR, una breve atractiva página acústica, que era casi un cuento para chicos; y CORTO, una canción muy interesante que contenía una letra “post apocalíptica" que hablaba de un paisaje alucinatorio, repleto de imágenes como las que se verían luego de una explosión atómica (o nuclear…). Pero si había un tema complejo y destacado –tanto en letra como música- ese era CRISTÁLIDA, el último del álbum; sin lugar a dudas, la obra más importante y ambiciosa de Pescado 2. En forma objetiva, "Cristálida" también era la canción más larga escrita por Spinetta hasta ese momento. Su letra era por demás intrincada y repleta de imágenes como en esa parte que decía "los caballos del día sudan de golpe frente a mí" o, esa otra, en donde Luis cantaba: "miro ya los relojes entre la neblina (...) Todo gigante muere cansado de devorar a los de abajo". Según Spinetta: "Este tema es anticlerical y anti dogmático. Aquí yo digo ´No tengo más Dios´ como un grito de liberación. Yo buscaba la libertad pero mi sueño de libertad se veía amenazado por los monstruos que yo mismo había generado. Al decir ´No tengo más Dios´ decía: no al Dios que yo reconozco en el Olimpo, quiero un Dios individual. Quiero mi Olimpo propio mis poderes propios, y no la alienación. La alienación sería aceptar una represión del tipo religioso, o la inoculación del poder religioso en la vida social." En "Cristálida" participaban músicos de la orquesta del Teatro Colón- conducidos por Cutaia- con los que Pescado Rabioso realizaba una mixtura musical increíble. Con respecto a esto, alguna vez, David Lebón recordó que los músicos de la orquesta querían "correr a Cutaia, lo querían probar" antes de aceptar ser dirigidos por éste: (pero) "Finalmente se dieron cuenta de que Cutaia sabía de eso y grabaron sin problemas."

CRUCIFICANDO AL PESCADO: UN FINAL TRISTE Y SOLITARIO

A pesar del nivel superlativo de Pescado 2, el grupo se separaría "sin pena ni gloria", según Spinetta, a comienzos de 1973. Según Luis, este final se debió a que, "por un lado, a David le gustaba mucho tocar el bajo pero no podía suprimir su alma de guitarrista. Por otro lado, Cutaia, David y Black querían cambiar el estilo del grupo y que fuera más blusero. Querían dejar el lado lírico y hacer más rock & roll. Yo viví esto como una gran paradoja: Pescado Rabioso era yo, y podía haber tenido esos músicos como a otros". Por eso, tras esta disolución, Spinetta grabaría Artaud (para muchos, el mejor disco de la historia del rock nacional), el cual, sin embargo, saldría a la venta -a fines de 1973- como el tercer disco de Pescado Rabioso, cuando en realidad se trataba de un trabajo solista de Spinetta. Pero esa era otra historia…

El grupo original, Pescado Rabioso, ese trío, luego cuarteto, que había puesto de cabeza al rock argentino, ya formaba parte de su leyenda como una de sus páginas más gloriosas y notables.

Emiliano Acevedo




 

martes, 21 de marzo de 2017

VAGABUNDEAR: Inicios, caída y auge de Supertramp...



El álbum debut homónimo  de Supertramp (editado en agosto de 1970), fue claramente un disco en la onda de rock progresivo, pero no sería exitoso en términos comerciales, más allá de su idealismo musical. En sí, porque también éste fue el disco de “otra banda”, ya que Supertramp, más allá de contar con la presencia de los dos líderes creativos indiscutidos del grupo: Richard Davies (órgano, armónica, piano, piano eléctrico y voz) y Roger Hogdson (guitarra acústica, bajo, cello, fagot, teclados y voz); también sería la única producción de la banda que contaría con la participación de Bob Miller (batería) y Richard Palmer (guitarras eléctrica y acústica, balalaica y voz); luego remplazados por Kevin Currie y Frank Farrell, en Indelibly Stamped, el segundo disco del grupo, editado en junio de 1971. Curiosamente, Palmer reaparecería luego como letrista de King Crimson, en discos memorables como Red o Larks´ Tongues in Aspic.

Volviendo a Supertramp, este álbum debut contaba con un trabajo instrumental pretencioso, de alta factura, con mucho énfasis en las performances de teclados y guitarras. Tenía un par de momentos musicales muy atractivos en temas como “Maybe I´m a Beggar”, “Shadow Song”,  "Words Unspoken", el leit motiv "Surely" (que abre y cierra el disco) o "Nothing to Show", además de la impresionante suite de fusión de doce minutos de duración, "Try Again", sin dudas, uno de los momentos más extravagantes y elaborados de todo el álbum. Una canción en la que Roger Hodgson cumplía una gran labor ejecutando el cello, el fagot y la guitarra acústica, y en donde se podían empezar a apreciar los primeros indicios musicales de como éste fundará luego, junto a Rick Davies, esa alianza musical que sería de importancia capital en la historia futura del grupo.


Como decíamos, a pesar del fracaso comercial de este disco debut, el dueto HodgsonDavies (ayudados por un misterioso mecenas holandés, que financió los primeros tiempos del grupo) insistirían rápidamente con Indelibly Stamped, otro disco sin suerte (a pesar de su impresionante tapa, con la foto en primer plano de los pectorales al desnudo de una mujer tatuada...); y estaban a punto de ser despedidos del sello A&M, cuando en 1974 se destaparon con Crime of the Century, el primer disco de la nueva etapa del grupo, en donde la suerte de Supertramp cambió drásticamente debido a la apoteosis comercial obtenida por este nuevo disco, y el comienzo de la era dorada del grupo. Pero, ¿por qué fue así?

Lo dicho. Transcurría 1974 y a Supertramp se le presentó la oportunidad de su vida y no la desaprovechó. Luego de realizar dos discos bastantes buenos pero sin éxito comercial, necesitaban imperiosamente realizar un álbum que cambiara el destino del grupo. El resultado final sería una obra, excelente en calidad y complejidad musical, que además sentaría las bases para fundar el clásico "sonido Supertramp", fácilmente dramatizable y reconocible, y que se convertiría en un auténtico clásico de los 70. Pop sinfónico o “Psycho-Rock”, como lo llamaban los propios integrantes del grupo.

Para entender este golpe de suerte, hay que volver atrás, hasta los meses finales de 1973. En esa época parecía que se le acababa la suerte (y el tiempo...) al conjunto formado por Rick Davies (armónica, teclados, voces) y Roger Hogdson (guitarra, piano, teclados, voces). El problema era grave: la compañía grabadora A&M amenazaba con despedirlos si no conseguían que el próximo disco tuviera éxito. Era un momento angustiante para el dúo, a esa altura, únicos integrantes fijos del grupo desde sus comienzos; pero Davies y Hogdson se jugaron el pellejo por un sueño y el éxito les sonrió. De movida, las cosas ya empezaban a mejorar cuando Supertramp pasó a tener una nueva y más sólida formación con músicos que parecían mejor sintonizados con la onda que querían Rick y Roger: John Helliwell (clarinete, saxo, voces y maestro de ceremonia especializado en chistes), Dougie Thompson (bajo) y Bob Siebenberg (batería). Pero el cambio más significativo sería, sin dudas, el haber contratado a un productor inteligente y con oficio como Ken Scott, que venía de trabajar con David Bowie.

Sería Scott quien les daría una mano grande en lo que a ideas y efectos especiales se refiere, para que el grupo encontrara el, a posteriori, clásico "sonido Supertramp": "Esa rara mezcla de Genesis, Pink Floyd y Beach Boys", como tituló un periodista o "Psycho-Rock" como se auto denominaban ellos mismos… Crime of the Century (grabado entre fines de 1973 y principios de 1974, y editado a mediados del 74) alcanzaría finalmente el puesto número 4 en Inglaterra, suponiendo el primer éxito masivo del grupo.

CANCION POR CANCION…

- SCHOOL (Davies/Hodgson): Espectacular tema, es uno de los mayores clásicos de toda la historia del grupo. Desde su sutil apertura, con la interpretación de Davies en armónica, pasando por sus cortes instrumentales –con potentes solos de Hodgson en guitarra eléctrica- "School" es casi una "mini suite", en donde el grupo tiró toda la carne al asador. Una composición que también tuvo éxito, en mayor parte, debido a la interpretación vocal de Hodgson, quien ideo un carácter dramático y épico, con el contrapunto acertado de Davies en coros.

- BLOODY WELL RIGHT (Davies/Hodgson): Una canción fina e interesante, cantada por Davies. El tema contiene un carácter jazzy y cool, que eran los estilos que más le interesaban a Davies, además de su esencia blusera.

- HIDE IN YOUR SHELL (Davies/Hodgson): Una muy buena canción que, al igual que la anterior, cuenta con buenas melodías y elegantes arreglos. Como curiosidad, cabe destacar la participación en coros de la mujer del saxofonista Helliwell (Christine) así como la mujer y el cuñado del baterista Bob Siebenberg (Vicky y Bob Gorham, éste último más tarde formaría parte de Thin Lizzy.)

- ASYLUM (Davies/Hodgson): Un muy atractivo tema con un gran desarrollo instrumental. Empieza con Davies haciendo una simple interpretación al piano –al estilo de Elton John o Harry Nilsson- hasta que entra el grupo, acompañado por una orquesta. En resumen, una canción muy emotiva, a la que Davies canta en forma casi "neurótica", y que termina desvaneciéndose en fade.

- DREAMER (Davies/Hodgson): Una inefable, recordada e ineludible canción, a la hora de hablar de Supertramp. Alguna vez, Charly García comentó que siempre le pareció que cuando compusieron "Dreamer" fue como si Supertramp hubiese encontrado "la gallina de los huevos de oro". ¿Por qué? Según García, aquí se dieron cuenta de cómo tenían que armar la estructura melódica de los temas de ahí en más. Como si hubieran dicho: "Che, loco, ¿se dieron cuenta que lindo es poner voces en falsete, escalas y tonos mayores por todos lados...?". También comentaba Charly que -para él- a partir de Crime Of The Century la banda puso un 'Dreamer', o varios, en cada disco... Sin ser tan extremistas podemos decir que, a pesar de todo, "Dreamer" es un buen tema que cumple el propósito de entretener, sin demasiadas pretensiones, pero con muy buen gusto musical, eso sí.

- RUDY (Davies/Hodgson): Otro épico y soberbio tema, emparentado con la línea dramática de "School". Cuenta con varios cambios de estilo y rítmica, como si fuera de lo oscuro a la claridad y de lo rápido a lo lento, en un auténtico viaje "en tren". A propósito de esto, Scott elaboró un complicado trabajo de preproducción en la canción, registrando sonido ambiente, para realizar efectos sonoros, en una estación de trenes en Leicester Square, durante ocho horas, grabando de paso a la gente que salía de un cine cercano. También fue acertada su labor en lo que tiene que ver con la inclusión de los cortes instrumentales de la orquesta que acompaña al grupo, lo que da a esta canción momentos musicales frenéticos.

- IF EVERYONE WAS LISTENING (Davies/Hodgson): Una canción simple y melancólica -casi salida de un tugurio de mala muerte- cantada por Hogdson. Este tema sería el ideal para cerrar el disco y "bajar la cortina" si no contáramos con...

- CRIME OF THE CENTURY (Davies/Hodgson): Otra canción superlativa que se transformaría en otro de los grandes clásicos del grupo. Empieza cantando Davies, el cual parece ir lentamente preparando "el crimen del siglo" para que luego el grupo –acompañados por una orquesta- pongan un soberbio, sofisticado y dramático final al disco.

Resumiendo, Crime Of The Century sería el álbum que Supertramp necesitaba para despegar. Lo que pasó después es otra historia, casi casi un cuento de hadas...


…que incluiría varios discos exitosos más, como Crisis? What Crisis? (1975), el superlativo Even in the Quietest Moments (1977), el híper comercial  Breakfast in America (1979) y el doble en vivo Paris (1980); antes que Hogdson y Davies comenzaran a tirarse los platos por la cabeza durante la grabación de Famous Last Words (1982), el álbum que pondría punto final a esta etapa dorada de Supertramp, con de la partida definitiva de Roger. Pero, claro, esa ya es otra historia…

Emiliano Acevedo



miércoles, 15 de marzo de 2017

THE WHO, The Kids Are Alright: La banda sonora de una vida plena de rock


Dibujo: Ariel Tenorio (www.ccelrock.blogspot.com.ar)

Fue una de las bandas más espectaculares de la historia. La crítica lo sabía, el público también; si hasta ellos mismos se lo creían y por eso eran insoportables, aplastantes en vivo, irónicos, graciosos, sardónicos y soberbios. En una palabra, adorables. Eran, son y serán The Who: un grupo como los que ya no hay. Grabaron una docena larga de discos, algunos mejores, otros peores; ninguno en verdad malo; muchos de ellos clásicos –en especial, las óperas rock Tommy y Quadrophenia, además de otros celebérrimos álbumes como Sell Out, A Quick One, The Who by Numbers, Who are You y Who´s Next; este último su obra cumbre-. Violentos y rockeros, a veces hasta se ponían tiernos cuando componían baladas o canciones sentimentales.

Hablar de The Who también es referirse a Pete Townshend con su brazo haciendo el movimiento del molino para aporrear su guitarra, sus saltos alocados y sus inolvidables canciones –sin dudas, uno de los mejores compositores de la historia del rock-; Roger Daltrey, un cantante carismático, camorrero e impresionante; el gigantesco John Entwistle, un bajista increíble; y la locura desatada e imparable de Keith Moon, el demonio hecho baterista. Un grupo que, cual dream team, siempre se comía a los chicos crudos, noqueando a propios y extraños. Será por eso, quizás, que su propio fuego se los devoró, y que nunca se pudieron recuperar del todo de la irreparable muerte de Moon en 1978, por más que siguieran adelante reemplazándolo con el ex Small Faces Kenny Jones.


Dibujo: Ariel Tenorio (www.ccelrock.blogspot.com.ar)
Justamente, el documental The Kids are Alright (1979) fue estrenado poco después del fallecimiento del mítico batero y funciona como una auténtica biografía musical de la banda. Está compuesto por material en vivo del periodo 1965 – 1978, además de muchos extras desopilantes que recorren los derroteros de los integrantes del grupo, adentro y fuera de los estudios de grabación, en presentaciones televisivas o en su vida privada –es imperdible la escena en que Entwistle practica tiro al blanco disparando con una escopeta a sus discos de oro, por ejemplo; o la algarabía de Moon mientras ensayaban un cover descocado de “Barbara Ann”, el clásico de sus adorados Beach Boys.

Todo eso, y mucho más, encontramos también en esta banda sonora; aunque, lamentablemente, no esté aquí esa oda a la masturbación que es “Pictures of Lily”, si incluida en el documental, o la mencionada “Barbara Ann”, así como tampoco “Who Are You”. Sin embargo, estas ausencias no hacen mella en este racconto que retrata la evolución musical del grupo, desde su época primigenia hasta su llegada al estrellato y en donde no faltan temazos como el destructivo “My Generation” (sacado de una presentación del grupo en 1967 en el show televisivo de los Smothers Brothers); “I Can See for Miles”, de su época psicodélica y hippie; o varias rarezas en vivo, así como presentaciones históricas como la del paso del grupo por el Festival de Woodstock (presentando la opera Tommy con el instrumental “Sparks”, “Pinball Wizard” y “See Me, Feel Me”), además de varias interpretaciones incendiarias –grabadas en distintas épocas- de "Magic Bus", "Anyway, Anyhow, Anywhere” y "Young Man Blues”, por no hablar de la que quizás sea su mejor performance de "A Quick One, While He's Away," incluida en el especial de los Rolling Stones Rock & Roll Circus (1968), un hito del rock que pasó a la historia porque permaneció inédito mucho tiempo, según la leyenda, en buena medida porque los Stones habrían sentido que The Who les habían pasado el trapo en vivo, robándose su show, y obligando a Jagger y Cia a cajonear ese material por 27 años. 

También encontramos en esta banda sonora a los inmortales "My Wife" (irónico numero compuesto por Entwistle), "Baba O'Riley” y "Won't Get Fooled Again", este último uno de los más grandes himnos rockeros de la historia; así como un medley con "Join Together/Roadrunner/My Generation Blues", grabado en 1975; y esa declaración de principios hecha canción que se llama "Long Live Rock". En resumen, una antología imprescindible para descubrir y/o seguir maravillándonos con esta inmortal banda.

Emiliano Acevedo