miércoles, 12 de julio de 2017

Steve Lukather versus Spotify y el McMundo de la música...



De un tiempo a esta parte, el streaming y las descargas legales parecen ser un arma efectiva para atenuar el efecto devastador de la piratería en contra de la industria musical. Sin embargo, estas plataformas digitales para comercializar y difundir canciones y discos en forma digital por la web, no han hecho demasiado para apaciguar los problemas financieros de un montón de artistas. Este es el caso de Steve Lukather, legendario guitarrista de Toto y actual integrante de la banda de Ringo Starr; quien se anima a pronunciarse en contra de cómo esta formateado el negocio de la música en Internet, además de describir el penoso presente del rock y pop mainstream, lleno de estrellitas fugaces y canciones inocuas.

Esto no es nuevo, parte de un texto que Lukather escribió en 2013, en respuesta a un artículo del columnista Bob Lefsetz, quien es un ardiente defensor de los servicios de streaming como Spotify. A pesar del paso del tiempo, las palabras de Lukather no han perdido un ápice de actualidad, y por eso vale la pena recordarlas:

"Solo quiero saber algo. Toda esa perorata sobre que Spotify es la respuesta y cómo se paga a los artistas, etcétera. ¿Cuánto? ¿De veras? ¿Quién lleva la contabilidad?
Quizás yo no lo sepa. No veo nada de dinero y tengo un montón de material ahí, en 35 años de hacer discos. ¿Alguno hizo el desglose de cuánto gana un artista en iTunes? Penoso.
Ahora, si estás en un sello es aún peor porque se quedan con una gran parte de eso. Del desglose, después de todo, quedan centavos. Demasiada gente puede hacer discos. Punto. No hay artistas de catálogo en estos días. Abundan las estrellas de un sólo éxito. Triste, realmente.


Ahora las discográficas no tienen presupuestos como en los viejos tiempo cuando se hacían grandes discos; porque hacerlos cuesta dinero. Ellos quieren hacer dinero de la nada y se adueñan de por vida de todo lo que el artista hace. Podés vender un millón y aun así deberles. Mi hijo de 25 años tiene amigos con discos de platino que viven en su estudio en un departamento de un ambiente… en bancarrota.

Por supuesto, en aquel entonces las compañías se interesaban en la música y desarrollar artistas para una carrera a largo plazo y dinero a largo plazo. Seguro que tenían la parte del león, pero entonces invertían, creían y promovían, así que había una justificación. Ahora se trata de
beats y cuántos hits en Facebook o YouTube conseguís. Todo eso no hace dinero o solo migajas a corto plazo sin forma real de contabilizarlo y que apesta en su mayor parte. ¡Qué mierda! La gente quiere ser famosa, no buena. Es demasiado fácil jugar a la estrellita pop ahora. Con toda la falsificación, la corrección con el auto-tune, copiar y pegar, etcétera. La mayoría de los jóvenes no saben cómo tocar una canción de principio a fin en un estudio, afinados, a tiempo y con sentimiento. Raro.
Estoy en los estudios todo el tiempo y escucho las historias de productores e ingenieros, y aun así a nadie le importa que el que vende un montón de discos (¿cuánto es eso en estos días?) no pueda cantar ni tocar.

Hacen “McDiscos” para gente que ni siquiera escucha realmente. Es música de fondo para gente que se junta con amigos o sacude la cabeza mientras escribe mensajes de texto o está en Skype o haciendo otra cosa. Ruido de ambiente para el que hace varias tareas.
Ya pasaron los días de amar, diseccionar, discutir el trabajo interno de “un álbum”, sentado en silencio mientras sonaba, mirando la ficha técnica y las fotos en el estudio, imaginando que lugar mágico habrá sido para lograr esa música. Se fue. Necesitas vista de joyero para leer los créditos, si es que a alguien le interesa. A la mayoría, no.


Así que si siguen echándole la culpa a los “artistas anticuados”, que son los únicos reales que quedan, los que pueden hacer un buen disco de vez en cuando, pero son ignorados porque los medios eligen ocuparse más por quién se pega carne al cuerpo y otras ridiculeces para generar atención en lugar de escuchar la música que se hace, estaríamos en un lugar diferente.
Cuando éramos chicos (si, voy a cumplir 108 este año) había solo un puñado de artistas y ellos eran buenos porque tenían que serlo. Alguno podía no gustarte, pero más allá de eso la mayoría merecía el éxito y ¡ninguno se parecía al otro! ¡Ninguno!
Vivimos en un “McMundo” que se mueve demasiado rápido y ahora hasta las drogas apestan. Digo, cuando yo era joven me colocaba y nunca me salió espuma por la boca ni traté de comerle la cara a alguien.

Es momento de poner
El Lado Oscuro de la Luna y estremecerse. Que tengan un buen día y quizás la música real regrese y llene sus oídos (hay algún buen material, pero Uds. saben lo que quiero decir). Música real tocada por músicos reales. Ellos están ahí afuera. Sólo que ya no consiguen mucha prensa, o ninguna.”

 

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