miércoles, 30 de diciembre de 2015

EL ADIÓS A LEMMY: Rickembacker vas a llorar...



El día que murió Dios. Sí, nadie podrá olvidar ese aciago lunes 28 de diciembre de 2015, cuando el corazón coraza de Lemmy Kilmister dijo basta y plantó el STOP final. Parecía mentira, pero el líder de Motörhead, uno de los personajes más singulares e irrepetibles de la historia del rock, había pasado a la inmortalidad, y esta vez no fue una broma por el día de los inocentes. Si bien sus problemas de salud eran de larga data, nadie se podría haber imaginado que apenas cuatro días después de cumplir los 70 años, Lemmy se iba a morir. Pero, ¿cómo fueron los últimos momentos de este personaje legendario?

Según se cuenta en la nota escrita por Steve Appleford, y publicada en la página web de la Rolling Stone estadounidense; el 13 de diciembre, dos semanas antes de su muerte, Lemmy estuvo tocando en un club del Sunset Strip, en Los Angeles. Como siempre, Kilmister se prendía con entusiasmo a la hora de zapar un rato largo con su bajo tremebundo, y en este caso la excusa perfecta era su inminente cumpleaños número 70. Ese día, el bajista y cantante de Motörhead, como de costumbre, apareció con su indestructible chaqueta de cuero negra, y fue saludado en los camarines por colegas como Slash, Billy Idol, Sebastian Bach, y otras estrellas rockeras que habían terminado de ver su show. Incluso un Zakk Wylde, sorprendido por la vitalidad derrochada en vivo por Kilmister, se animó a bromear: “¿Qué clase de mundo le vamos a dejar a Lemmy y Keith Richards?"

Kilmister había llegado el día anterior desde Europa, y aunque tenía problemas en una de sus rodillas y temblores en su mano derecha, parecía que solamente necesitaría descansar un par de días para recuperarse. Por eso su súbita muerte por cáncer el último lunes fue un shock a nivel mundial, tanto para los fans así como para toda la comunidad musical que admiraba al icónico bajista. Solo habían pasado poco más de dos semanas de su último concierto en Berlín, el 11 de diciembre. Según se cuenta, Lemmy pensaba volver a Europa con Motörhead en enero.

Lamentablemente, eso ya no podrá ser. Uno de los vozarrones más inconfundibles del rock se ha apagado. ¿Pero por qué? Se sabía que Lemmy tenía una salud delicada desde hacía dos años. Empezando por su diabetes y arritmia cardíaca. Por eso fue operado en 2013. Quizás hubiese necesitado tomarse un descanso más prolongado, pero rápidamente volvió a la ruta, para hacer dos shows muy recordados en el Festival de Coachella en 2014, a lo que siguió una nueva gira mundial, y la edición de un nuevo álbum, Bad Magic, editado a mediados de este 2015.

Sin embargo, Lemmy había cambiado sus hábitos en los últimos tiempos: dejó de fumar sus dos paquetes diarios de cigarrillos para pasar a fumar solo uno a la semana. Y después de más de 40 años de tomar 1 litro y medio del whisky Jack Daniel´s diariamente, había pasado a tomar vodka con jugo de naranja, y solo cuatro o cinco tragos por día. Sin embargo, nunca renunció a su consumo diario de Speed.

Según cuenta Todd Singerman, manager de Motörhead desde hace 24 años, Kilmister había decaído mucho en las últimas semanas: “Ya no quería hacer más pruebas de sonido, no podía dar más entrevistas. No podía hacer nada (…) Seguramente lo sostuvo su coraje, su fuerza de voluntad. Él se estaba muriendo. No lo sabía, pero su cuerpo debe habérselo hecho sentir…”

Por otro lado, la reciente muerte de su amigo Phil "Philthy Animal" Taylor, el primer baterista de Motörhead, el 11 de noviembre pasado, fue un golpe muy fuerte en lo anímico para Lemmy. Singerman sospecha que esto minó aún más la pobre salud de Kilmister.

Justamente, el 23 de diciembre Lemmy empezó a sufrir un fuerte dolor en el pecho y se dirigió a la sala de emergencia de un hospital cercano a su hogar, pero recién fue internado al día siguiente. Allí, los doctores le dijeron que no se trataba de problemas cardiacos. Sin embargo, los allegados al músico decidieron que se le hiciera una tomografía cerebral, porque tenía dificultades para hablar. En ese estudio se le detectó una mancha en el cerebro y su cuello. Dos días después, un doctor visitó a Kilmister en su casa y le dio el resultado de los estudios. Le dijo que solo le quedaban de dos a seis meses de vida. Era un cáncer terminal, no había nada que hacer. Lemmy lo tomó con calma. Singerman decidió entonces, de común acuerdo con el músico, hacer un comunicado de prensa para dar a conocer el diagnóstico médico, solo luego de informar a los amigos más cercanos y la familia. Se contrataron enfermeras para cuidar a Lemmy y se compró kits de morfina para aliviar su dolor. Además, desde el legendario Rainbow Bar (el preferido de Kilmister), le enviaron a la casa su consola de video juego favorito, el mismo que Lemmy acostumbraba a utilizar siempre que se daba una vuelta por el bar (como se pudo apreciar en el espléndido documental Lemmy, de 2010).


Un doctor lo visitó el lunes 28 por la mañana. Ozzy Osboune pensaba pasar a visitarlo ese mismo día o el siguiente. Lemmy pasó las horas jugando en la consola, hasta que Mikael Maglieri, el dueño del Rainbow, fue a verlo. Entonces Lemmy cabeceó y nunca más volvió a despertarse.

“Mikael dijo: ´Mi Dios, se murió justo enfrente mío”, declaró Singerman.


LEMMY KILMISTER (1945-2015) QEPD


martes, 29 de diciembre de 2015

LA HISTORIA DE FLEETWOOD MAC: Un camino largo y sinuoso...



Pocos grupos en la historia del rock han sufrido tantos cambios de formación y virajes estilísticos, musicales y geográficos como Fleetwood Mac. Acosados por las más insólitas desventuras, han sorteado quince formaciones distintas en más de 45 años de trayectoria. En un principio, era la banda más renombrada de blues rock de Londres, casi una extensión musical para que el genial guitarrista Peter Allen Greenbaum (más conocido como Peter Green) pudiera explayar a piacere todo su virtuosismo. Sin embargo, diez años más tarde, ya asentados en California, terminaron componiendo lánguidas páginas "pop" para consolar a las cansadas tribus del post-hipismo.

A través de sus múltiples encarnaciones, curiosamente, sólo dos de los miembros originales de Fleetwood Mac se mantuvieron siempre "poniéndole el pecho a las balas": el baterista Mick Fleetwood y el bajista John McVie, la mítica sección rítmica, de cuyos apellidos derivó el título de un tema inédito (compuesto cuando éstos tocaban junto a John Mayall) que más tarde le daría el nombre a la banda. Una ironía del destino, ya que Fleetwood y McVie serían (con el correr de los años) los miembros que menos influencia tuvieron en la sinuosa dirección musical de Fleetwood Mac.

Más paradojas: a fines de los 60, los guitarristas Peter Green y Jeremy Spencer crearon un sonido neo-psicodélico mixturado con blues-rock, que caracterizó las primeras producciones de la banda. Lastimosamente, ambos guitarristas sufrieron en poco tiempo desórdenes mentales que los harían descender a un infierno del que no pudieron escapar, y que terminó destruyendo al Fleetwood Mac original. Este fue el caso de Green, quién se pasó de rosca con sus excesos con los narcóticos, hasta llegar a convertirse en un personaje caricaturesco, estúpido y paranoico; casi un vegetal que no podía hacerse cargo de su propia vida. Sin dudas, una terrible perdida para la música rock, ya que Green era uno de los mejores guitarristas de su época. Su calidad quedaría registrada para siempre en joyas como la instrumental "Albatross" o la sabrosa "Black Magic Woman" (luego popularizada por Santana).

Luego de la salida de Green y Spencer, el grupo comienza a inclinarse hacia la realización de un sonido lindante con el pop rock, debido a la inclusión de la pianista y compositora Christine McVie, esposa de John. Este fue el comienzo de una mutación musical que tendría su punto culminante, a mediados de los 70, cuando los Fleetwood Mac, ya establecidos en California, se pasan a la veta soft-rock del AOR (siglas del Adult Oriented Radio, el estilo típico de las estaciones FM) con la inclusión del dúo formado por Lindsey Buckingham y Stevie Nicks, un matrimonio que pasaría a ocupar un lugar central en la nueva dirección musical del grupo. Obsesionado con los meticulosos arreglos pop de los Beach Boys y los Beatles, Buckingham convertiría a Fleetwood Mac en uno de los grupos más exitosos de fines de los 70. La apoteosis de esta nueva  formación llegaría de la mano del disco Rumours (1977), un orgasmo comercial con varios millones de copias vendidas en todo el mundo, llegando a ser el tercer álbum más exitoso de la historia del rock.

EL MEJOR BLUES ROCK
Los orígenes de Fleetwood Mac tienen que ver con el legendario John Mayall y su famosa banda, los Bluesbreakers. John McVie (bajo) era uno de sus miembros originales, cuando el grupo se funda en 1963. En 1966, los Bluesbreakers convocan a Peter Green para reemplazar al gran Eric Clapton y, un año después, se les une Mick Fleetwood como baterista. En 1967, inspirados por el éxito de Cream, los Yardbirds y Jimi Hendrix; el trío formado por McVie, Fleetwood y Green, decide separarse de Mayall. Su debut se daría en un festival británico de jazz y blues, en agosto del 67. Ahí utilizaron a Bob Brunning como bajista, ya que McVie tenía que cumplir con unas últimas imposiciones contractuales que lo unían a la banda de Mayall. Una vez que McVie quedó autorizado para formar parte del grupo, se les une también el guitarrista Jeremy Spencer, un especialista en el slide. Casi de inmediato, Fleetwood Mac firma contrato con Blue Horizon para realizar su primer álbum en 1968. Este disco tendría un enorme éxito en el Reino Unido, permaneciendo durante más de un año en las listas de los álbumes más vendidos.


Sin embargo, a pesar de su suceso británico, la primera producción del grupo fue su fracaso de ventas en los EEUU. También en el 68, se une a la banda Danny Kirwan, un talentoso guitarrista adolescente. Al año siguiente, Fleetwood Mac graba en Chicago con un seleccionado de legendarios bluesmen, que incluía figuras como Willie Dixon y Otis Spann. Estas sesiones serían luego editadas con el nombre de Blues Jam At Chess. Estando en EEUU, el grupo firma contrato con Reprise/Warner Bros.

Durante 1969 Fleetwood Mac edita English Rose y Then Play On. En ambos discos la banda expandió su música más allá de sus raíces bluseras. También en ese año dos temas de Green, "Man of the World" y "Oh Well", tuvieron gran repercusión en los charts. Sin embargo, el perturbado estado mental del guitarrista había comenzado a amenazar el futuro del grupo, debido a sus excesos con las drogas alucinógenas. No mucho tiempo después, Green quedaría fuera de circulación, luego de realizar erráticos planes acerca de la posibilidad de grabar un disco solista o tomarse unas vacaciones en una comunidad hippie. Al final, lo que realmente ocurrió fue que Green abandona a la banda, en la primavera (boreal) de 1970, en medio de una gira europea, tras un concierto en Múnich, Alemania, donde tuvo un empacho de LSD que duró tres días. En sus propias palabras: “Tuve un viaje y nunca regresé”. En sí, la personalidad de Green cambiaría en forma radical tras este hecho, dejándose crecer la barba y empezando a lucir un crucifijo en su pecho. No es descabellado, por todo esto, afirmar la probabilidad de que su uso del LSD haya contribuido en el desarrollo de su enfermedad mental: esquizofrenia.


OTRO DIAMANTE LOCO
Luego de abandonar a Fleetwood Mac, Green declara que el dinero es "maldito" y termina entregando sus regalías a la caridad. Más tarde realizaría solo dos discos solistas en todo el resto de la década, mientras que sus delirios lo terminan alejando de la música para trabajar (según cuentan las leyendas) como ordenanza de hospital, barrendero municipal o a irse a una comuna israelí y devolver sus royalties a punta de pistola. En 1977 es arrestado por amenazar con un rifle a su asesor Clifford Davis. De cualquier forma, las circunstancias exactas de estos acontecimientos fueron objeto de mucha especulación. Lo cierto es que Green, tras este último incidente con su asesor, fue internado en una institución psiquiátrica en Londres y sometido a terapia electro convulsiva. Esto sería el porqué de su período letárgico y convulso de finales de los 70. Green recién volvería a tocar en forma regular en los 80, luego de grabar unos lastimosos discos en los que reapareció con una inusitada obesidad. Ya en la década de los 90 comienza a recuperarse, y hoy es reverenciado en todo el mundo como una figura de culto en los festivales de blues.

El Sr. Peter Green

EL GRUPO SE PONE SECTARIO
Luego de su partida de Fleetwood Mac, Peter Green es reemplazado por Christine Perfect, una vocalista y pianista que había trabajado con Spencer Davis y había sido miembro de Chicken Shack. Sin embargo, diferencias contractuales le impidieron a Perfect ser miembro full time de Fleetwood Mac hasta 1971; en ese año, ella se casa con John McVie. Debido a esto, Christine McVie no participa en el disco de 1970, Kiln House, el primer álbum que la banda grabó sin Peter Green. En esta producción, Jeremy Spencer comienza a dominar la dirección musical del grupo. Lamentablemente también este guitarrista ya empezaba a sufrir desórdenes mentales debido a su adicción a las drogas pesadas. Es así que, durante una gira norteamericana del grupo, a comienzos de 1971, Spencer desapareció sin dejar rastros. Más tarde se descubrió que, en realidad, había dejado a la banda para unirse, junto a su mujer, al polémico culto religioso Los Niños de Dios. Luego, los delirios de Spencer crecerían en forma inusitada, llegando a realizar un disco catequista, para luego radicarse, retirándose de la música, en Italia.

  
¿Y AHORA QUE?
Fleetwood Mac ya tenía una dirección musical determinada, pero la partida de Spencer hundió a la banda en un desconcierto total. Entonces, Christine McVie y Danny Kirwan se hacen cargo de las riendas del grupo, comenzando a desarrollar una veta musical mucho más cercana a al rock convencional. Esto se notó en el disco de 1971, Future Games. Más tarde entró un nuevo guitarrista, el californiano Bob Welch en el disco Bare Trees (1972). Welch incorpora su estilo algo más "heavy" a la música de la banda y se desvive por ser un pobre imitador de Peter Green. Luego de la edición de Bare Trees, Kirwan, neurótico y des inspirado, es expulsado y reemplazado por los guitarristas Bob Weston y Dave Walker, quienes aparecen en Penguin (1973).
No durarían mucho. Walker termina dejando el grupo después de este álbum, y Weston seguiría la misma vía luego de la realización de Mystery to Me (1973). Ya alejados completamente del blues, el grupo sigue con la experimentación con un acercamiento al country. Sin embargo ninguno de estos últimos discos fue exitoso, quizás por estar alejados del gusto del público inglés y por la indiferencia casi total de los estadounidenses.


JUSTO UN INSTANTE ANTES DE TIRAR LA TOALLA…
En 1974, Clifford Davis, ex manager del grupo, forma una versión apócrifa de Fleetwood Mac y los hace girar en un tour norteamericano. Los verdaderos Fleetwood Mac se dan cuenta de este embrollo y les hacen juicio a los impostores; éstos, luego de perder en la vía judicial, continúan presentándose en vivo con el nombre de Stretch hasta que un juez los obliga a detener en forma definitiva su accionar. Mientras
tanto, los verdaderos Fleetwood editan Heroes Are Hard To Find. Más tarde, se mudan a California con la esperanza de recomenzar su carrera desde cero. Poco después, Welch abandona la banda para mudarse a París.

A principio de 1975, Fleetwood y McVie estaban adicionando ingenieros de sonido para el nuevo disco del grupo, cuando escucharon por casualidad el disco de Buckingham-Nicks, un matrimonio con fallido debut discográfico, que se movía en la veta del típico soft-rock californiano. Entonces, el dúo fue invitado a unirse a la banda. En ese momento, nadie se imaginó que esta incorporación reviviría la trayectoria musical del grupo y le daría el mayor suceso comercial de su historia.



El debut de esta nueva formación de Fleetwood Mac se plasmó en la grabación, en 1975, de un álbum homónimo que sería el primer éxito de la banda en muchos años, siendo número uno en 1976, gracias a los famosos singles "Over My Head", "Rhiannon" y "Say You Love Me". Este trabajo terminaría vendiendo, sólo en EEUU, más de cinco millones de copias. El éxito obtenido los llevaría a firmar con Reprise, sello subsidiario de Warner Bros Records para la producción de su siguiente álbum, el cual esperaban lanzar en 1976. Sin embargo, por los conflictos internos ocasionados por la separación de Christine y John McVie y la ruptura sentimental entre Buckingham y Nicks, pronto se especuló entre los medios que la banda podría desintegrarse, llegando incluso a decirse que Stevie Nicks practicaba la brujería. Como si esto fuera poco también Mick Fleetwood rompió su matrimonio de años con Jenny,  la hermana de Pattie Boyd, al enamorarse de Stevie Nicks, con quién mantendría una fugaz relación sentimental. Sin embargo, en un hecho inusual en la escena del rock, los miembros de la banda se mantuvieron unidos artísticamente, y para acallar las noticias de su supuesta disolución, nombraron a este nuevo disco, editado en la primavera de 1977, Rumours (Rumores). Esta producción permanecería en los charts de la revista Billboard por 31 semanas, ganando, en 1978, el Grammy, en la categoría Mejor Disco del Año. Para 2003, Rumours (disco de oro y platino en varios países) era ya uno de los álbumes más exitosos en la historia de la música moderna, con un porcentaje de copias vendidas que superaba los treinta millones de unidades. Además de "Dreams" (único single Nº 1 de la banda en las listas de Billboard), Rumours contenía otros temas que también se volverían clásicos: "Go Your Own Way", "Don't Stop" y "You Make Loving Fun". Sin embargo el éxito comercial ocultaba los graves problemas personales entre los integrantes del grupo. Ya no sólo por problemas de pareja, sino también debido a la cocaína. Incluso, la compañía discográfica estuvo a punto de no editar Rumours, ya que el grupo exigía que el dealer que los abastecía tuviera una nota de agradecimiento entre los créditos del disco. Pero el proveedor murió y el problema terminó junto con él. Sin embargo, los estragos
de la cocaína, entre los miembros del grupo, durarían varios años más. Como en el caso de Stevie Nicks, quién en los 80, con su tabique nasal destruido, debió iniciar una terapia de desintoxicación en el Betty Ford Center.

 
A Rumours lo siguió Tusk (1979), un doble álbum más experimental y jugado que también llegó a la categoría de multiplatino gracias a canciones como "Sara" o "Tusk". En ese disco se produce la visita de un viejo amigo: Peter Green, quién participa de la grabación en calidad de invitado. Durante esa época, Christine McVie se había ido a vivir con el malogrado Dennis Wilson, batero de los Beach Boys. Luego de la realización de varios proyectos solistas, a principios de los 80, los integrantes de Fleetwood Mac se reúnen para grabar Mirage en 1982. Más convencional y accesible que Tusk, tuvo mucha repercusión de la mano de las recordadas "Hold Me" o "Gypsy". Después de Mirage, Buckingham, Nicks y Christine McVie se dedican nuevamente a su labor solista. Más tarde, luego de la realización de un nuevo álbum, Tango in the Night (1987), Buckingham decide tirar la toalla y abandona Fleetwood Mac


El resto del grupo lo reemplaza con una dupla de guitarristas formada por Billy Burnette y Rick Vito. Esta nueva agrupación graba Behind the Mask, en 1990, el primer álbum desde 1975 que no llegó a ser disco de oro. Vito abandona el grupo en 1991. A comienzos de 1993, la clásica agrupación de Fleetwood Mac (con los McVieBuckingham y Nicks) se junta para tocar en los festejos de Bill Clinton por su obtención de la presidencia de los EEUU, pero la reunión no duraría mucho. A fin de año, Nicks deja la banda y es reemplazada por Bekka Bramlett, hija de la pareja formada por Delaney y Bonnie Bramlett, del famoso dúo Delaney & Bonnie. Por esta época también se une al grupo el legendario guitarrista (ex Traffic) Dave Mason. Esta curiosa nueva agrupación de Fleetwood Mac comienza un tour en 1994, editando Time al año siguiente. A pesar de sus buenas intenciones, este disco fue un fracaso. Debido a esto, Christine McVie deja también el grupo poco después, a la vez que son expulsados a la estratósfera Bramlett y Mason. Luego, cuando nadie lo esperaba, Buckingham, Nicks y McVie vuelven a Fleetwood Mac, en 1997, para la realización de un especial (unplugged) para MTV. En 1998, Fleetwood Mac es incluido en el Salón de la Fama del Rock and Roll. Más tarde, y a pesar del alejamiento definitivo de Christine McVie, se anuncia la grabación de un nuevo disco. De esta manera, en 2003, la alineación de Nicks, Buckingham, Fleetwood y John McVie edita Say You Will, para luego realizar una gira, en la temporada 2004, que originaría la grabación de un nuevo disco en vivo: Live in Boston, editado en 2005. 

 
La formación de 1995, con Dave Mason.
Luego de aquello la banda se tomó un receso que duró cinco años. Durante aquellos años la prensa rumoreó el posible regreso de viejos miembros a la banda, como Green, Spencer o Kirwan, para reformar la alineación blusera de principios de los 70. Sin embargo, eso nunca ocurrió. Recién en 2008 Fleetwood Mac anunció que saldrían nuevamente de gira a principios del siguiente año y que tenían pensado interpretar temas que nunca habían sido incluidos en giras anteriores. Esta fue titulada Unleashed Tour, pero  no contó con Christine McVie, ya que según los otros miembros no quiso participar.

Durante los años posteriores Fleetwood Mac sufrió la pérdida de algunos de sus exintegrantes. En octubre de 2011 murió el bajista fundador Bob Brunning, y tres meses después, en enero de 2012, fue encontrado muerto el guitarrista Bob Weston. Sin embargo, la muerte que más impacto acaparó en la prensa fue la de Bob Welch, quien se suicidó de un balazo en junio de 2012.



Finalmente, en 2013 lanzaron material nuevo, un mini cd oportunamente llamado Extended Play. Para promocionarlo salieron de gira por Europa y Norteamérica. Finalmente el 11 de enero de 2014 Mick Fleetwood confirmó el regreso de Christine, y se anunció un futuro álbum de estudio y una gira mundial en un futuro cercano. Estaremos esperando, nomás, como sigue la vida de uno de los grupos más longevos y cambiantes de la historia del rock…

E.A.

sábado, 26 de diciembre de 2015

CUANDO WAKEMAN TIRÓ LA CAPA



¡Rick Wakeman vuelve a Yes! Esa era la noticia principal del mundo del rock en diciembre de 1976. Sí, luego de casi tres años, el rubio tecladista se juntaba con Jon Anderson, Chris Squire, Steve Howe y Alan White. Así, uno de los más grandes dinosaurios del rock sinfónico estaba de nuevo en carrera, poniéndole el pecho al ya latente y amenazador punk. Este parecía un final feliz luego de varios momentos aciagos. Y es que Wakeman venía de pasarla muy mal. Paradojicamente, su derrotero comenzó luego de haber alcanzado en forma inesperada el éxito masivo a nivel internacional con los álbumes Journey to the Center of the Earth (1974) y Myths and Legends of King Arthur (1975), cuando sus finanzas quedaron al borde del colapso por el alto costo de sus pretenciosas giras, que incluían coro, orquesta y una delirante puesta escénica enorme (¡sobre el hielo!).  De cualquier forma, más allá de los excesos escenográficos, lo más preocupante en la vida de Wakeman fueron sus graves problemas de salud, principalmente debido al stress que debió atravesar, lo que le ocasionaría un infarto antes de cumplir 26 años.  

Por ese motivo, el mago de los teclados decidió no hacer más extravaganzas musicales por un tiempo, abandonando esa pomposidad que casi lo llevó al desastre. Por eso eligió que en su siguiente álbum iba a contar solo con una banda de acompañantes denominados como The English Rock Ensemble, con los que a principios de 1976 entró a grabar en los famosos estudios del castillo de d' Herouville en Francia, pero sin la ambición desmedida de sus proyectos anteriores. El resultado final sería muy llamativo, ya que Wakeman -que se había ido de Yes debido a su desacuerdo con el "metafísico" álbum Tales From Topographic Oceans (1973)-, paradójicamente, terminaría haciendo su propio disco “metafísico”: No Eartly Connection

ACTIVIDAD PARANORMAL
"Toda la música", según contaba Rick en una nota incluida en la tapa del disco, "está basada en una mirada futurística y autobiográfica...” Por eso este No Eartly Connection hablaba claramente de los misterios extra terrenales, así como del destino de un hombre que perdió su “alma musical”. Wakeman había elucubrado el concepto que regía la historia del álbum luego de presenciar un fenómeno celeste, cuando una estrella cayó del firmamento. Entonces, compró libros para estudiar dicho fenómeno y terminó interesándose también un poco por la astrología. Y todo esta mescolanza terminaría ligada a misterios como el de las ruinas de Stonehenge, los platos voladores, la Atlántida y el Triangulo de las Bermudas.

Para hablar de este álbum, así como de su regreso a Yes, en la edición número 82 de la revista Pelo, publicada en enero de 1977, se incluía una entrevista a Wakeman, intitulada “Re – Conexión”, en la que el músico explicaba el concepto de su nueva producción: “Hay una parte del disco que es de ficción y otra que no; en general, esta obra está basada en cosas que todo el mundo saben que existen, pero no saben cómo ni porque. (…) Cuando un músico muere, su alma musical se reencarna en otra persona... y aunque el personaje de mi disco es ficticio, es una especie de autobiografía  dividida en cinco partes: la primera se llama ´The Warning´, en la que el niño nace y su corazón empieza a nacer, el niño no puede tomar ninguna decisión por sí mismo. La segunda parte, ´The Maker´, es acerca de cuándo los chicos entran en la adolescencia y empiezan a hacerse preguntas. Después viene un periodo en el cual la gente tiende a auto destruirse y preguntarse para que sirven, de esto trata ´The Spaceman´. Más adelante uno hace el balance de la vida y todo lo que hizo bien, mal o directamente no hizo, este tema se llama ´The Realization´. El último tema llamado ´The Reaper´ trata sobre el momento en que la muerte viene a buscarlo". 

Wakeman en la Pelo
Esta historia incluía además pasajes musicales reiterados a lo largo del disco. Dichos fragmentos, que van pasando sucesivamente de un canal a otro, son como la típica frase hecha como de estar "viendo pasar toda nuestra vida delante de nuestros ojos", antes del estertor final, la muerte. Wakeman decía que ese ciclo vital “se repetía indefinidamente”.

Luego de esta primera parte conceptual del álbum, el antiguo lado 2 del vinilo traía un par de composiciones cortas: "Hay un tema llamado ´The Prisoner´ que habla de un hombre que es castigado y después viene ´The Maker´, en donde el sujeto se encuentra con Dios que le dice que ya no sirve, ni ahí ni en ningún otro lado. El mensaje es que, cuando uno ha hecho el mal, está condenado a vagar eternamente por los planos del espacio y tiempo. La ultima banda, ´The Lost Cycle´, es sobre la gran brecha que se ha producido en la evolución del hombre", enumeraba Wakeman en esta entrevista de Pelo.


UN SUPER GRUPO QUE NO FUE
Con No Earthly Connection bajo el brazo, Wakeman daría una gira inglesa y otra europea durante abril, mayo y junio de 1976; después, en agosto, disuelve su English Rock Emsemble para grabar la música de la banda sonora de White Rock, un documental sobre los Juegos Olímpicos de Invierno celebrados en Innsbruck, Austria. Concluido ese trabajo, a principios de noviembre de 1976, se anuncia la formación de un supergrupo con Rick Wakeman en teclados, su amigo Bill Bruford en batería y el bajista John Wetton. Había mucha expectativa en la prensa mundial acerca de las maravillas que podían llegar a componer dos ex King Crimson con Wakeman, pero duró poco el entusiasmo ya que por incompatibilidades técnicas el proyecto se deshace, luego de un par de semanas. Según explicó luego Rick, todo esto no fue más que “una magnificación de la prensa. Bruford, Wetton y yo habíamos hecho planes para hacer algo juntos, pero eran solamente planes. No sé cómo alguien se enteró, y al día siguiente todo el mundo estaba hablando del nuevo Emerson, Lake & Palmer. Si nosotros no quisimos hacer declaraciones, fue porque no estábamos seguros, y ya ven los que pasó…”

Rick de nuevo en Yes

YENDO POR LA UNIDAD
Pero volvamos a diciembre del 76. Estamos en el paradisiaco Montreux, Suiza. Allí, escapando del impiadoso sistema impositivo británico, Yes está grabando Going for the One, su primer álbum desde Relayer (1974). Sin embargo, están en problemas. Y es que la química con el tecladista Patrick Moraz parece ya no funcionar. Por eso, luego de la partida del suizo, buscan un viejo conocido como reemplazante: Rick Wakeman. Al principio el rubio se integra como músico invitado, pero debido a la insistencia del manager Brian Lane y ese mastodonte del bajo llamado Chris Squire, Wakeman acepta reingresar al grupo como miembro full time. Así lo explicaba Rick: “Cuando me fui de Yes no fue porque tuviera problemas con los otros, sino porque, simplemente, sentía la necesidad de buscar nuevas sendas por mi cuenta, de experimentar con algunas cosas que no iban con el grupo. Yes es un grupo que tiene muy claros sus alcances, sus fines, sus intenciones, lo que quiere hacer, hasta dónde quiere llegar, y, con respecto a eso, es un poco estricto. Cuando decidí separarme, lo hice porque no me sentía plenamente satisfecho con esas pautas: quería establecer las mías propias, y tener mar libertad para inventar y explayarme en cualquier dirección. Ahora que completé en cierta manera, ese círculo, volver a Yes es algo casi lógico, natural.”

Amigos: Wakeman y Chris Squire

AGARRANDO EL MARTILLO DE LA LEY
¿Y cómo podía continuar su carrera Rick Wakeman luego de su regreso a Yes? Nada menos que editando un álbum en donde el concepto viniera por el lado de la aplicación de la justicia contra el crimen. El disco del que estamos hablando,  editado en noviembre de 1977, sería Criminal Record. Este álbum contenía seis temas instrumentales que trataban sobre casos de “villanía, violencia y crimen (históricos y de ficción)”. Por otro lado, hay que destacar en este trabajo la labor de dos de sus compañeros de Yes: Chris Squire (bajo) y Alan White (batería), quiénes brindan una sólida base musical a los exhibicionismos instrumentales de Rick. Esto hace que el disco tenga bastante éxito, alcanzando el Top 30 en el Reino Unido -antes del fin de año del 77-, y el Top 100 en Estados Unidos. Sin dudas, era otro soberbio trabajo en donde Wakeman se lucía muy especialmente, hilvanando una combinación de momentos musicales oscuros y alegres, con gran versatilidad. Por ejemplo, en el impresionante tema "Judas Iscariot" –considerado por muchos como el mejor de toda su carrera-, Rick se lucía llevando su música –interpretada en un órgano de iglesia- hasta el paroxismo, al mismo tiempo que es acompañado por un coro suizo de iglesia, que logra darle un tono muy ceremonial, pastoral y católico –casi de misa- a esta pieza dedicada al más grande traidor de la historia, aquel del beso de la muerte…

Pero esto no terminaba ahí, ya que Criminal Record también incluía poderosos temas como  "Crime of Passion", que también estaba relacionado con ese sentimiento encarnado en la relación disonante entre el bien y el mal. En sí, los temas del álbum abarcaban diferentes tonalidades, pasando de lo duro a lo liviano, y de lo oscuro a lo luminoso. Por ejemplo, en "Chamber of Horrors" teníamos a Wakeman haciendo grandes pericias instrumentales, influidas por el rock, mientras que "Birdman of Alcatraz" era todo lo contrario, simplemente una muy bella composición clásica romántica de solo piano, que completa otro trabajo muy recomendable.

E.A.